Garantizar una impermeabilización eficaz es fundamental en el proceso de instalación de sistemas fotovoltaicos distribuidos (FV) para prevenir fugas y daños. La integración de la energía fotovoltaica en los hogares permite generar electricidad propia, obtener ingresos de la inversión en centrales eléctricas, recibir subsidios estatales para la generación de energía y, en definitiva, ganar dinero con la energía solar. ¡Cuanto antes aproveche esta oportunidad, antes podrá beneficiarse!
Gracias al sólido respaldo de los gobiernos nacionales y locales, los sistemas fotovoltaicos distribuidos se están popularizando y representan una importante línea de desarrollo futuro. Sin embargo, dado que la generación de energía fotovoltaica distribuida es relativamente nueva en el mercado, la calidad del diseño y la construcción puede variar considerablemente. Un aspecto que a menudo se pasa por alto es la impermeabilización del tejado. Si la instalación daña u omite la capa impermeabilizante, pueden producirse filtraciones fácilmente, lo que no solo afecta al sistema fotovoltaico, sino también al uso normal de la vivienda.
Hoy vamos a hablar sobre la impermeabilización de los techos fotovoltaicos.
Cómo garantizar un techo impermeable
El principio general para la impermeabilización de techos consiste en canalizar el agua fuera del techo en lugar de bloquearla, asegurando que el agua de lluvia se desvíe correctamente para evitar filtraciones. Al instalar sistemas fotovoltaicos que requieren perforaciones en el techo existente, el enfoque debe adaptarse a la situación específica. A continuación, se presentan algunos métodos basados en diferentes tipos de techo:
Impermeabilización de techos planos de hormigón
En edificios nuevos con techos planos de hormigón, los pernos deben estar integrados en el diseño y el techo debe impermeabilizarse según las prácticas estándar. En edificios existentes, al instalar la base del módulo fotovoltaico, se debe colocar una capa impermeable sobre la base y las partes metálicas integradas. El área alrededor de los pernos de cimentación debe sellarse y se puede agregar una capa impermeable adicional debajo de la base para evitar que el agua de lluvia alcance la capa estructural, incluso si la superficie presenta filtraciones.
Uso de pernos de anclaje químicos
Para edificios existentes con techos planos de hormigón, se debe confirmar el espesor de la capa protectora si se utilizan pernos de anclaje químico para fijar el soporte. Para techos de losa prefabricada con mayor capacidad de carga, se puede verter una capa de hormigón sobre el techo y, tras el curado, utilizar pernos de anclaje químico para asegurar el soporte. Para techos con tejas, se debe confirmar la profundidad del orificio. Después de fijar el perno de anclaje químico, la zona por donde el perno atraviesa las tejas debe tratarse con un sellador impermeable. Los pernos de anclaje químico ofrecen ventajas como alta capacidad de carga, resistencia a la fatiga, resistencia al envejecimiento y ausencia de hinchamiento o tensión de extrusión en la matriz.
Impermeabilización de techos metálicos
En cubiertas metálicas, la estructura de acero del sistema fotovoltaico debe fijarse a la estructura principal del edificio mediante la capa impermeabilizante original y la chapa de acero perfilada, garantizando así el aislamiento térmico, la conservación del calor y la impermeabilización. Las tareas clave de construcción incluyen la prevención de la corrosión, el sellado y la aplicación de un revestimiento impermeabilizante en la base y el perímetro. Para las filtraciones localizadas en cubiertas metálicas, se debe utilizar un sellador neutro de alta calidad resistente a la intemperie. Si la chapa de acero de color está muy corroída, debe sustituirse antes de instalar los componentes fotovoltaicos.
Conclusión
En resumen, al instalar módulos fotovoltaicos, es fundamental considerar no solo la exposición a la luz solar y la sombra, sino también la capacidad de carga, el drenaje y la impermeabilización. Una impermeabilización adecuada es vital para garantizar la durabilidad y la eficiencia tanto del sistema fotovoltaico como de la propiedad del propietario.




