Con la clarificación gradual de las políticas sobre paneles solares distribuidos, el sector fotovoltaico doméstico está entrando en una nueva etapa histórica y afrontando retos y oportunidades sin precedentes. La normativa exige que, para 2030, todos los sistemas fotovoltaicos distribuidos, incluidos los domésticos, participen plenamente en las transacciones del mercado. Este cambio normativo no solo transforma el panorama del sector, sino que también sienta las bases para el desarrollo futuro.
Desafíos: La actitud de esperar y ver del mercado y las limitaciones de capacidad.
Aunque la capacidad instalada de energía fotovoltaica doméstica alcanzó casi 16 GW en el primer semestre de este año, el crecimiento ha disminuido en comparación con los 21 GW registrados en el mismo periodo del año anterior. Esta tendencia se atribuye principalmente a la cautela de los principales inversores, como las empresas estatales centrales y locales y las instituciones financieras, respecto a los paneles solares domésticos, lo que ha ralentizado la expansión de las empresas líderes del mercado. Además, las limitaciones de capacidad de los transformadores también representan un problema práctico que restringe el desarrollo de la energía solar doméstica. Sin embargo, a nivel nacional, el número acumulado de sistemas fotovoltaicos domésticos instalados es de tan solo unos 5 millones de unidades, y la capacidad instalada representa menos del 10 % del potencial de mercado de 80 millones de unidades, lo que demuestra que el mercado aún tiene un enorme potencial por explotar.
Oportunidades: Apoyo político y potencial de mercado.
A pesar de los desafíos, el futuro de la industria fotovoltaica doméstica sigue estando lleno de oportunidades. En primer lugar, la clara orientación de la política proporciona expectativas estables para el sector. Los hogares fotovoltaicos para personas físicas disfrutarán de un modelo de compra totalmente garantizada para asegurar rendimientos estables, mientras que se incentiva a los hogares fotovoltaicos para personas jurídicas a conectarse completamente a la red y a conectar el excedente de electricidad que generan y consumen, lo que estimula aún más la vitalidad del mercado. En particular, el rápido desarrollo de los hogares fotovoltaicos para personas jurídicas se ha convertido en la principal tendencia actual. La mayoría de las provincias han adoptado el modelo de registro de personas jurídicas, lo que ha promovido la estandarización del sector. En segundo lugar, el continuo crecimiento de la demanda del mercado ofrece un amplio margen para el desarrollo de la energía fotovoltaica doméstica. Con la creciente demanda de energía limpia en todo el país, especialmente ante la escasez de suministro eléctrico en las zonas costeras del sureste, económicamente desarrolladas, se ha garantizado la estabilidad del precio de la electricidad para los proyectos fotovoltaicos domésticos, lo que aumenta la confianza de los inversores. Se prevé que la escala de instalaciones fotovoltaicas domésticas alcance los 18 GW este año, y el mercado está lleno de expectativas optimistas para el desarrollo futuro.
Perspectivas para las transacciones basadas en el mercado
La próxima política de transacciones basadas en el mercado tendrá un profundo impacto en el sector fotovoltaico doméstico. Por un lado, podría provocar la salida del mercado de algunos participantes menos competitivos y favorecer la supervivencia de los más aptos; por otro lado, impulsará el desarrollo del sector hacia una dirección más eficiente y estandarizada. Con la profundización de la reforma del mercado eléctrico, se espera que la tasa interna de retorno (TIR) promedio nacional de los proyectos fotovoltaicos domésticos se estabilice entre el 6 % y el 7 %, lo que brindará a los inversores expectativas de rentabilidad estables.
En general, el sector de los paneles solares para uso doméstico atraviesa un periodo crítico de transformación, donde coexisten desafíos y oportunidades. Durante este periodo, los participantes del sector deben mantener una visión profunda del mercado y una sólida confianza, adaptándose activamente a los cambios del mercado y a los ajustes normativos. Al mismo tiempo, fortalecer la innovación tecnológica y el control de costes, así como mejorar la competitividad y la rentabilidad de los proyectos, serán claves para lograr un desarrollo sostenible. Creo que, con la guía de las políticas y el impulso de la demanda del mercado, el sector fotovoltaico doméstico sin duda se encaminará hacia un futuro más prometedor.




